sábado, 7 de junio de 2014

Belleza perenne







A Nerea


I


Belleza perenne, aquella que nace
del pequeño cascabel, de la clase,
que sin otra razón que su ser,
es todo en un mismo instante, quien ríe, rolla, grita,
canta y diabluras mil, es capaz de hacer,.
sin más razón que la vivencia de su propio ser.

Es la belleza estable, la que más, soy capaz de buscar
en silencio cantar y degustar en las papilas de la razón.
Busco y quiero, en todo tiempo y lugar,
lo asentado en la verdad intemporal,
la efectividad que traspasa los muros de lo temporal,
aquello que genera certeza y arraigo,
traspasa los tiempos y los espacios,
genera voluntades y acerca individuos,
convoca construcción humana, del yo y el nos,
cita a los dioses de todo tiempo y lugar,
logra uniones de paz y fraternidad,
civilización de amor sin rencor.

Conservar el fuego de la belleza perenne,
es ganar en crecimiento estable que traspasa
lo límites y muros de lo personal,
se extiende a toda la sociedad,
para una y otra accionar en el desarrollo
generacional. Nace del interior de los individuos,
sus dichos y hechos, son actos que
perduran en los tiempos y los espacios.

Belleza arraigada, belleza natural,
que atempera la belleza temporal.
Belleza endémica, que por ser natural
a cualquier obrar, alcanza todo rincón
humano, interior y exterior.
Es el gozo de lo uno y de lo otro,
es el amor de la razón, teniendo por norma la reflexión,
la generación del amor, la sencillez del sentimiento,
humana decisión en oración de amor,
cuestión de lo uno y lo plural superior.

Alcanza a la diversión de la oración de la humana relación,
de lo singular a lo plural,
que como tablero de ajedrez,
encuentra su comunicación de humana gestión,
de la razón para crecimiento de lo superior,
es salto personal para superar lo individual.
Plural superior, donde lo humano encuentra,
su razón de ser y estar.
Belleza perenne, glorifico tu ser y estar,
razón del humano caminar.





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