lunes, 28 de mayo de 2018

LIV






Mi homenaje a ti, es todo mi equipaje,
mi estrella renace con tu llegada,
tu arribada crea una nueva morada,
nuevos valores, nuevas razones, traje
de nuevo paño y color, empuje
de razones y emociones, alborada
de nueva planificación, madrugada
de ensoñación por el homenaje
a tu razón, que siendo, eres toda
la que conmigo va y en ti asoma, cual
loma que hay que ascender sin cordel.
Siendo como eres la agarradera
que sirve de soporte de ese mural
que a partir de ahora es todo arancel.

© Jcb

miércoles, 23 de mayo de 2018

Senectud





La vida humana, en sí, la mantiene
esa muerte, de engañadora senectud
que arrastra la vida perdida su virtud;
pide fuerza y alienta lo que se atiene.

Su belleza es la fuerza que sostiene
la ciencia de todo ser, con gratitud
el saber estar le niega ingratitud,
cuyo esplendor es fuerza de higiene.

Senectud, jugos de pasión e ilusión,
gallardía que el tiempo cotejó y engulló,
aderezó el honor de augurio tras hornear.

Senectud, continente de persuasión,
belleza que la fiesta devoró; aúllo
la vida que juventud no festejó.

© Jcb



miércoles, 16 de mayo de 2018

Otoño de mis días





Mis días se consumen cual centinela
amortiza sus horas de vigía, otoño
que mi vida vive en opaco moño,
cristales de transparencias en vela.

Alcanzado el otoño vital, bisela
acción y razón, trastabilla en bisoño
al sujeto de tal honor, cual madroño
de fruto plural en su curatela.

Otoño vital, trastoca espiritual
individualidad, vida personal
donde todo transcurre con silencio.

Tiempo que vivifica el ser, con tal
sentido que altera estado emocional,
aurora frente ocaso sin codicio.

© Jcb



jueves, 10 de mayo de 2018

Dulce hora





Dulce hora aquella que con la lluvia,
encuentras cobijo, con el frío, el arropo
necesario, con calor, fresco y resguardo
donde abrigues la verdad que te atavía.

Dulce aquella alborada que convivía,
con fuego amoroso sin horóscopo,
donde todo era espacio y desarropo,
tiempo cuya razón del yo era savia.

Suave día aquel donde su único encargo,
era el de ser y afirmar el yo; ardorosos
tiempos de insaciables entregas vivas.

Dulce hora aquella que solo ella obra
su exposición, prórroga de afanosos
estados amables sin evasivas.

© Jcb

domingo, 6 de mayo de 2018

Murmullos






Los murmullos hacen soñar y olvidar,
nos arrastran por ríos melancólicos,
rompen los tiempos y los espacios,
crean dudas emponzoñando el anidar.


El murmullo interior obliga a atildar
la zozobra personal, artificios
que se deben superar, armisticios
para ganar el yo y la razón blindar.


Todo runrún genera ecos de vacíos,
carencias de la higiene personal,
por vicios que ahogan la virtud del ser.


Blindar la personalidad son calcios
para la salud individual, canal
que vehicula la integridad de ser.


© Jcb



lunes, 30 de abril de 2018

LIII





Belleza por círculos concentricos,
cuya justa acción es firmeza y razón,
quien con certera reflexión e ilusión,
construye sus límites dinámicos.

Toda armonía son los trazos críticos
del esplendor, gallardía de justa acción,
donde la vida son gozos y pasión,
así, reflexión son actos cívicos.

Quiero actos de lindeza como aquella
conducta que glorifica justicia,
cuyos sucesos son verdad y equidad.

No hay sendero que no sea centella,
de quien andando en armonía sea audacia
para la más hermosa afectividad.

© Jcb


lunes, 23 de abril de 2018

Las Horas vividas





A Juan Luis Quevedo Seco,
amante del pupitre y la honesta pulla verbal.


Muchos son los días muertos, cuyas horas
vividas, no me llenan de contento,
pues, por muerto, es malogrado el recuento,
en calendario viviente de ataduras.

Pletórica pasión de amor, mordeduras
que sufre el culto sin sexo despierto,
dormir no quiero por mi descontento,
de amanecer sin sus abolladuras.

Al acecho quedo tras mi amanecida,
que aliento de su existencia, es la llama
de vivencias que dan fe de la vida.

Husmeando el día atisbo la abastecida
mañana de nuevos juicios, calmada
aurora nueva, dichosa madrugada.

© Jcb