domingo, 9 de enero de 2022

XLVI

 




Mi tristeza no llena la mañana

su claridad no es crisol de amanecer,

la negritud eclipsa su acaecer,

no valora el hacer de vida arcana.


La noche sigue en la oscura besana

donde los sueños son luz de acontecer,

aduana y anhelos para no perecer,

quimeras del ser que la vida allana.


Las estrellas pueden brillar y rielar

en la oscuridad donde con emoción

toda luz es deseo para soñar.


Al fulgor del candil vimos parcelar

el caos, para cantar con ilusión,

donde mora el renacer sin desdeñar.


© Jcb