sábado, 28 de marzo de 2015

La vida humana




A mi nieta Lluna


Desde la fecundación, la germinación
empieza su andadura, tras maduración,
no sin abrigos, llega con floración,
la criatura humana, pura creación.

Nace indefensa, más su personación
es grandeza de belleza y dotación
que por naturaleza pide atención.
Instinto de crianza goza de precisión.

Es el tributo del tiempo al honor
de quien la gestó, tal equipamiento
extiende fusión de saber ancestral.

Tal es la exactitud de la criatura
que a todos exige entrenamiento,
amalgamada de ciencia cultural.


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