sábado, 23 de noviembre de 2019

0020





Hasta los 30 te formarás,
después tu profesión forjarás,
a lo que añadirás las costras
que las experiencias dan.
Con ello crearás los caminos de la vida,
eso sí, siempre que quieras llegar a SER.
Ahora bien, para SER, deberás, en justicia,
avivar tu razón por la libertad,
la prudencia con armonía, la responsabilidad y tu,
compromiso de SER con honor todo el día.
La prudencia con verdad sin atonía,
y, cualquiera que sea tu ocupación,
la ética como conducta de vida individual y colectiva,
y, en todo momento, honorable ciudadanía.

© Jcb

domingo, 17 de noviembre de 2019

NIHILISMO CAINITA




Esas lecciones que la historia humana
da, son la injusta humanidad cainita,
tanto por cahuín que vive nihilista,
sin otro tránsito que el yo que emana.

El nihilismo niega tal que alquitrana
el día y la mañana, quien cohabita
por negación sin honor que deleita,
su no en único valor de campana.

El nihilismo es negación sin más razón,
cainismo es la animosidad de vida,
por la ausencia de tribu que sustente.

Nihilismo y cainismo es la destrabazón,
que niega maduración de afligida
existencia ética en sujeto anuente.

© Jcb


domingo, 10 de noviembre de 2019

0044





En mi eterna madrugada,
la luz fue perenne para
alumbrar tu regreso,
pero la espera fue vana, una vez más,
quedé huérfano de tu llegada;
el vacío fue constante, mi espera quebró,
el desaliento se torno tristeza;
mas como la luz del sol amanece cada mañana,
así, la semilla que muere
la tierra que le acoge genera nuevo fruto;
por tal mis gemidos y lágrimas,
sembrarán nuevas razones
de causas eternas y ausentes,
las que engendrarán vivas razones
para vivir con afectos;
ellas sabrán ser y estar con la reflexión
que obliga y ponderada toda justa razón
de ser y estar con la verdad unicelular.

© Jcb

domingo, 3 de noviembre de 2019

0016




Cuando la luz del día
toma su quietud,
su brillo se apaga;
así, la luminosidad del ánima,
toma su aposento
tras el día que ha fallecido.

© Jcb


domingo, 27 de octubre de 2019

LLUVIA FINA




Eres la lluvia fina que en silencio,
con suavidad te personas y entregas,
en concordia con la tierra que bregas
cual calabobos que no tiene precio.

Eres el sujeto empapador, vicio
de tránsitos que con sustancia anegas
la discusión del plumero que agregas,
presencia exprimidora del vacío.

Eres la adarga de la historia humana,
cuya contemplación crea lecciones
para jamás prescindir de su escuela.

Quiero el calabobos de la mañana,
que baña la tertulia con mojones
y audiencia sin espinas ni rehala.

© Jcb

viernes, 18 de octubre de 2019

0018




Yo quisiera que cada día que nace,
fuere mejor que el anterior,
mas se que ello no siempre puede ser,
surgen razones, individuales y colectivas,
que se oponen a tal desiderátum.
Aún así, es perentorio
que en todo tiempo y lugar, brillen las flores.
Es menester que la luz ilumine a las gentes,
y que la paz sea un hecho constante en sus vidas.
Que el trabajo no falte a nadie,
que la salud, sin solución de continuidad,
sea un hecho perenne de la vida humana.
Que la instrucción pública de cero a treinta años
sea un derecho irrenunciable, para que la formación,
sea indubitable el resto de sus días.
Que las gentes todas, cualquiera que sea su ocupación,
sostenga su vida individual y colectiva.
Que el civismo ético, sin menoscabo alguno,
sea un hecho fehaciente todos los días de la vida de las gentes,
ya en lo individual como colectivamente.
Que con cada mañana nazcan centenares de flores
que embellezcan la luz de cada día y,
con ello, las gentes sean felices y,
generen felicidad en todo su rededor.

© Jcb

domingo, 13 de octubre de 2019

EDUCACIÓN, INSTRUCCIÓN PÚBLICA Y CULTURA





Educación e instrucción pública son la suma del triángulo perfecto que cierra la cultura, la que da fe del ser de cada cual y la sociedad en su conjunto. Cultura es el sedimento y, como tal, el néctar de la vida individual y colectiva.

Las gentes tejen, los pueblos conforman y ordenan las individualidades, generando lo plural dentro de lo singular, patrimonializando con ello, la instrucción pública.

La cultura como señas de identidad de lo singular, genera lo plural, cual sesgo creador de distinción colectiva. Así, la cultura es la expresión fáctica de lo singular y lo plural, conformando a su vez, la unidad plural de la población.

Por tal, toda vez que la educación es expresión cierta de la tribu y, dado que, la instrucción pública genera la formación cierta de los individuos, la suma de ambos, en el seno de la colectividad, genera la ciudadanía cívica, siendo la ética su razón de ser y estar.

Tanto desde lo singular o particular, como de lo plural o colectivo; la educación y la formación transitan desde la cuna hasta la piedra sepulcral, siendo la cultura el manto que diariamente cubre la vida de la individual y lo colectivo.

Para tal aventura sólo hace falta compromiso cívico individual y colectivo. Siendo las instituciones públicas las que ponen los medios y la juramentada responsabilidad, dando alas a los individuos y los colectivos socialmente cívicos.

© Jcb